Aquí, los sueldos cubren más que solo la renta y la comida. No necesitas vivir endeudado ni hacer malabares financieros para pagar facturas. No hay bancos exprimiéndote con intereses abusivos ni jefes diciendo "no hay presupuesto para aumentos" mientras compran su tercer yate. La inflación es un mito y los precios son justos. Pero claro, en la realidad, la mitad del mundo vive de cheque en cheque mientras los multimillonarios multiplican fortunas sin mover un dedo.