El planeta ya no es un basurero. En esta utopía, el desperdicio es cosa del pasado, y cada producto tiene un ciclo de vida sostenible. Nada se fabrica para romperse rápido, y la basura es reciclada con eficiencia total. No hay mares de plástico ni montañas de desechos electrónicos. La industria adopta modelos regenerativos, y el consumismo es reemplazado por el uso responsable de los recursos. Pero en la realidad, las empresas prefieren venderte 20 veces lo mismo en lugar de hacer algo que dure.
