El efectivo está en vías de extinción y con él, tu libertad financiera. Cada transacción digital es monitoreada, cada gasto puede ser bloqueado. Si tu historial social no es "adecuado", podrías descubrir que tu tarjeta ya no funciona. ¿Criptomonedas? Solo las que ellos controlen. ¿Dinero bajo el colchón? Solo en las historias del abuelo. Pronto, tu capacidad de comprar dependerá de cuán obediente seas con las reglas del sistema.
