El momento en que el camarón se da cuenta de su error suele coincidir con el primer sorbo de margarita de su consumidor. Para muchos, el "debería haber hecho esto antes" llega cuando ya no hay vuelta atrás.

No hay garantías en la vida, pero hay una verdad absoluta: quien se duerme demasiado tiempo termina en la cocina de alguien más. Así que sacude las antenas, muévete, rema contra la corriente si es necesario y, sobre todo, evita convertirte en un trágico ejemplo de la cadena alimenticia.

Porque en este mundo, o te comes la vida o la vida te sirve en un plato con guarnición.