A pesar de los esfuerzos por mantener el club en un perfil bajo, la popularidad ha crecido entre aquellos que buscan refugio del bullicio social. Esto ha llevado a la apertura de nuevas sedes, lo cual ha generado cierta incomodidad entre los fundadores. "Cada vez que abrimos un nuevo local, sentimos que hemos fracasado un poco", admitió uno de los organizadores, que prefirió no revelar su identidad porque "hablar con desconocidos es una pérdida de tiempo".
