No necesitas cometer un crimen para ser castigado, basta con que alguien decida ofenderse por algo que dijiste hace 10 años. La sociedad del "todo me hiere" ha convertido la libertad de expresión en un fósil. Un solo tuit malinterpretado y serás expulsado de la sociedad digital. No importa si eras inocente, lo importante es que alguien se sintió herido. La hoguera medieval ha vuelto, pero ahora arde en redes sociales.
