Los humanos son complicados, celosos, infieles. Pero un programa de IA puede ser el amante perfecto: te escucha, te entiende, nunca discute, siempre te da la razón. Al final, terminamos casándonos con hologramas y rompiendo con personas reales.

Los humanos son complicados, celosos, infieles. Pero un programa de IA puede ser el amante perfecto: te escucha, te entiende, nunca discute, siempre te da la razón. Al final, terminamos casándonos con hologramas y rompiendo con personas reales.