Lo que empezó como un espacio para compartir fotos de gatos, ahora es el mayor experimento de control mental. Un "like" refuerza tu comportamiento, una "cancelación" te borra del mapa. Las redes sociales crean estrellas de la nada y destruyen reputaciones en segundos. No necesitas policía si la masa ya está entrenada para censurarte. Cada post que haces, cada palabra que dices, puede ser usada en tu contra. Y si desapareces del algoritmo, es como si nunca hubieras existido.
