Cada sede sigue estrictamente un conjunto de normas diseñadas para garantizar el mínimo contacto humano posible:

  • Prohibido hablar sin motivo justificado: Los saludos son opcionales y, en la mayoría de los casos, desaconsejados.
  • Asientos separados: Los espacios están diseñados para evitar cualquier sensación de proximidad. Se han implementado medidas como barreras visuales y auriculares con cancelación de ruido obligatorios.
  • Eventos diseñados para el desinterés mutuo: Nada de speed dating o dinámicas de grupo. En su lugar, se organizan sesiones de lectura silenciosa y competencias de ignorarse mutuamente.
  • Servicio de cafetería sin interacción: Los pedidos se hacen mediante una app anónima y se recogen sin contacto visual con el barista.