Primero desaparecieron los cajeros de los bancos, luego los meseros de los restaurantes. Ahora la inteligencia artificial hace informes más rápido que tú, y los robots ensamblan mejor que cualquier humano. ¿Qué sigue? Un mundo sin empleados. Si no puedes programar, entretener o venderte bien en redes, estarás fuera del mercado laboral. La automatización no es el futuro, ya es el presente… y no todos caben en él.
